Pequeños pensamientos que invaden mi mente
Hace mucho que no paso por aquí, pero no es porque no quiera sino porque voy demasiado rápido en el día a día, sin tiempo muchas veces ni para pensar/sentir/soñar.... Estamos metidos en una vorágine de ir corriendo a todos lados, dónde lo importante es la velocidad para todo lo que hacemos pero no la calidad. Y reconozco que entre cole, terapias, médicos, sacar a flote mi pequeño negocio, y muchos etc más; los días van pasando de manera monótona si apenas darnos cuenta, y cuando voy a mirar el calendario ya es casi junio. Y así se fue un curso más. un verano más, una navidad más....
Y realmente no estamos haciendo que se disfrute del proceso, no estoy enseñándole a mis hijos a disfrutar del proceso, a disfrutar y aprender de los fracasos, no tomo el tiempo suficiente para contarles la historia de como eran mis veranos cuando era niña, o de cómo conocí a su padre, la primera vez que bailamos juntos, la primera mirada con amor...., estamos tan metidos en el día a día que no hemos sido capaces de decir STOP.
Pero aquí está, yo creo, el porqué no llegamos a parar..., porque parar significa empezar a pensar en el futuro, el que es más inmediato y en el que es más lejano, en lo que ocurrirá el día de mañana con mis niños, en si les habré enseñado suficiente para que sobrevivan en este mundo, si las terapias habrán sido suficiente para que puedan conectar con los demás no dejando de ser ellos mismos, si conseguirán cumplir sus sueños.... Y al final, cuando paras llega el MIEDO, porque si somos sinceros, independientemente de cómo sea tu hijo, de si tiene o no discapacidad, de si tiene o no necesidades educativas especiales, de si tiene o no alguna operación programada, TODOS tenemos miedo al día de mañana; porque al fin y al cabo no está en nuestra mano.
Creo que es importante encontrar un equilibrio en todo, y no adaptarnos a sentimientos por cosas que no hay pasado aún, o por cosas ya pasadas. Porque si algo he aprendido es que el mañana no existe y el ayer tampoco. Pero lo que si puedo hacer es exprimir y disfrutar al máximo cada pequeño momento, y en estos días de reflexión, he pensado en cuantas cosas me podré haber perdido por estar en mil cosas a la vez.
Mi propuesta de este comienzo de mayo, ha sido el contarle a los niños su nacimiento, su bautizo, la ilusión de verlos crecer, lo que nosotros como padres hemos aprendido, lo que nosotros como padres también nos hemos podido equivocar (porque seamos sinceros.... ninguno nacemos aprendidos). Mi propuesta para este mayo es parar, ir poco a poco; porque como ya dije antes, el mañana no existe por lo que tengo que aprovechar el ahora.
Y aunque este mes de mayo tenemos miles de cosas, (médicos, más médicos, y más médicos, cumpleaños de J, la primera comunión de J) quiero enseñarles a los niños a disfrutar del día a día, a que no se preocupen de algo que puede o no suceder, a no preocuparse de algo que va a suceder pero que no puedes controlar. Porque realmente no podemos controlar muchas cosas...