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Cuando viene una ola

 Hace muchísimo que no escribo, no es porque no haya tenido ganas, sino que apenas he tenido tiempo. Nuestra vida se ha complicado un pelín más de lo que a cualquiera le gustaría, pero aquí estoy, escribiendo esto mientras me tomo un cortado y escucho música a través de los auriculares, mientras espero que J salga de las terapias. Y aprovecho ahora porque sino no tendría tiempo de dónde sacarlo. Si os preguntáis el porqué de los auriculares, el porqué es importante decirlo, es porque necesito evadirme de las conversaciones de otros, y sólo pensar en lo que ocurre y en los pasos a seguir, y la música me ayuda a estar en “calma” (al menos lo que se puede). Y si he estado tan desconectada, tanto en la costura como en el blog, es que he tenido un motivo de peso. Volcarme al 300% en casa, con los niños y con Samuel. Y esto es lo que quiero compartir, porque quizá no ahora, pero tal vez más adelante necesitéis saber que de todo se sale; y creo que conocer la situación de otra persona pue...

Lo que estamos creando….

  Aunque ya ha pasado una semana, todavía estamos con la resaca de los Reyes Magos, y lo voy a aprovechar.    Voy a basarme esta vez en tres puntos. 1° cantidad de regalos, 2° necesidad de subirlo a redes, 3° nada es suficiente aunque no haga falta.  Cada vez se nota más las desigualdades de los regalos de reyes en nuestros hogares, niños que tienen sólo un par, niños que apenas tienen uno, y niños que pueden llenar un sofá + una cama con los regalos de los reyes y les queda corto. Y bajo mi opinión como madre creo que se nos está yendo esto de las manos, y os explico porqué. La mayoría de los niños reciben también tropecientos regalos en papá Noel, porque claro…. Tienen que disfrutar el periodo vacacional para poder jugar. Pero vienen los reyes y no se les puede dejar sólo con tres regalos porque es una cutrada, necesitan otros tropecientos, de los cuales habrán muchos que lleguen al próximo año sin ni siquiera estar abiertos. Muchos padres les crean una falsa neces...

Prohibido Rendirse

 Un año más se ha ido, y otro año ha comenzado. Y esto que he puesto por título me lleva acompañando ya muchos años. Siempre he dicho que la vida son cambios, que todos pasamos por cosas que no siempre son fáciles, y que hay que aprender de todo para poder ser mejores personas.  Pues esto es lo que me deja el 2024, aprendizaje de aquello que a priori te hace sufrir, aprendizaje de aquello que creías que sabías pero no, aprendizaje de seguir siendo madre, aprendizaje de ver que me puedo superar ante cualquier acontecimiento, aprendizaje a que no estamos solos, aprendizaje a seguir teniendo fe también en la adversidad…, en definitiva a seguir aprendiendo a vivir. Son muchos los retos a los que me voy a enfrentar en este nuevo año, familiarmente vemos cómo hay muchísimas cosas que son nuevas, una posible operación de I, la evolución de la enfermedad que siguen investigando de mi marido, el revivir la muerte de Aarón porque ya han pasado los 5 años, y muchísimas cosas más que está...

Cambios que aparentemente arrasan

 “La felicidad puede hallarse hasta en los más oscuros momentos, si somos capaces de usar bien la luz”, Con esta frase decía hace ya algunas semanas que sería un nuevo capítulo en mi blog. Y hoy es cuando eso va a ver la luz. Si hace un mes decía que se venían cambios, ahora digo que los cambios nos han superado y han vuelto a cambiar. Al final la vida es eso, adecuarse a todos los cambios que nos vienen. Dónde empecé a trabajar lo tuve que dejar (a pesar de que el sitio estaba muy contento conmigo), Samuel empeoró, J empezó a tener numerosas crisis muy complicadas (por suerte ya está volviendo a la normalidad); la cardiopatía de I a empeorado con todo lo que eso implica….y yo de los nervios de ver que no llegaba a todo, problemas en el intestino. Al final tuvimos que poner en una balanza la salud, y la calidad de vida hacia mis hijos y mi marido, y el dinero. Obviamente el dinero es más que necesario, pero Dios nunca abandona (pero ese capítulo ya os lo contaré otro día). Nosotros...

Más cambios

 A pesar de que llevo unas cuantas entradas que he escrito y que no he subido, quizá porque aún no estoy preparada para compartir ese tipo de reflexiones, o quizá porque crea que son demasiado personales para poder ver la luz; llevo un par de días dándole vueltas a algo que probablemente afecte a muchísimas familias en una situación parecida a la nuestra.  Y que son los cambios, sino aquellas cosas que hacen que hacen girar de una forma más alocada nuestra vida, hasta que somos capaces de acostumbrarnos a ella. Es muchas veces dramático pensar en cambios. Eso asusta bastante, hasta el punto en que preferimos que las cosas sigan iguales, porque cambiar implica movernos de otras maneras, en otras direcciones, y buscar nuevos puntos de vista que hagan fluir las situaciones. Cambios…. Ya sabéis que el gran cambio fue a principio de este curso, un nuevo cole. Que aprovecho para decir que ¡madre mía qué cambio!. Los niños están avanzando de una manera extraordinaria, y aprovechando ...